
Chapados a la antigua
Con Gustavo Cerati como invitado, Emmanuel grabó su nuevo videoclip ("19") en el legendario estudio TNT, ahora convertido en el escenario de la historia que se verá la semana que viene.
Emmanuel Horvilleur y Gustavo Cerati están grabando el video de 19, el cuarto corte de Mordisco, y aprovechan el sinfín de sensaciones que emerge del mítico estudio TNT: son 800 metros cuadrados (sobre la calle Moreno, a metros de la avenida 9 de Julio), hinchados de rock nacional. Este es el mismo piso por el que desfilaron Tanguito, Palito Ortega, Moris, Almendra, Los Cadillacs y Fito Páez, entre otros. En un microclima intimista, con sombras e inspiración en la década del '60, está sentado Tweety González (o "el cuarto Soda", para muchos) que observa con una media sonrisa. Emmanuel lo señala. "El señor que ves ahí tiene mucho que ver con el quid de esta cuestión. Cuando terminamos de producir Rocanrolero (2005), él se fue a laburar con Ahí vamos. "Yo le presté un par de instrumentos a Gustavo, lo vi alguna que otra vez... y así comenzó todo". Lo que Horvilleur intenta decir, en realidad, es que de un Crimen salió todo: "Cuando apareció 19, me di cuenta de que tenía mucho que ver con Crimen, porque era como una balada diferente, y le dije a Oscar (T. G.) que me gustaría que Gustavo esté en las guitarras". Y así fue, sólo que después, el entusiasmo se infló y Cerati puso un plus: su voz. A priori, Emmanuel dirá que ha tenido varias historias con chicas de 19 años. Y explicó una teoría: a esa edad, la mujer está en su punto más fuerte. "No tienen 18, son casi mayores, ya son mujeres pero acaban de salir de la minoría de edad". Y ante la evidente pregunta de saber el nombre de la que seguramente lo marcó, él respondió con un rotundo "no" y gambetea maquillado de universalidad: "Es para todas las que tienen esa edad en general".
-¿A todas les pasa lo mismo?
-Sí. Es como dice la canción: "Nena lo entendiste mal, yo no quise matar lo nuestro". Se trata de un crimen, pero yo no tuve la intención. Uno complica las cosas, pero son simples. Falta comunicación, hay confusión...
Alejo Rosemberg y Julián Castro (Rosca Realizateurs) vuelven a dirigir una historia horvilleuriana. "En realidad no hicimos un guión: nos vamos a dejar contagiar e improvisar junto a ellos, y a la energía que transmiten". Es que la idea es seguir literalmente la letra del tema, aludiendo al sello Blue Note, musa estética de este clip. "Van a estar ellos, dos tipos finos grabando en una sesión de estudio clásico un temazo jazzero", explica Julián. Un deleite para entusiastas de baladas atípicas protagonizada por dupla de galanes.